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Papaya

febrero 25, 2019
papaya

La papaya, conocida en algunas regiones como fruta bomba o melón de árbol o pawpaw es un fruto con grandes propiedades y beneficios para la salud.

Su nombre científico es Carica papaya y también es conocida como lechoza, olocotón, melón papaya, mamón y papayón.

Es una planta arbustiva y pertenece a la familia Caricaceae al igual el Carica pentacarpus (comúnmente baraco) y la Carica prosoposa Lin. (Papaya cimarrona).

Es originaria de América Central, específicamente del Sur de México donde se le conocía con el nombre de chichihualtzapotl (en náhuatl: zapote nodriza) y era venerada por ser símbolo de fertilidad.

Tras la conquista de Cristóbal Colón en América, se refirió a la papaya como “fruta de los ángeles”.

Su cultivo se ha extendido a otras zonas como Hawái en Estados Unidos, donde se emplea comercialmente.

También se cultiva en África Oriental, India, Australia, Islas Canarias, Malasia, Filipinas, China, Indonesia, Nigeria, Ceilán, Costa subtropical de Granada, Brasil, Argentina, Colombia, Paraguay, Ecuador, Perú, Chile, Archipiélago Malayo, Venezuela, Bolivia y Costa Rica.

Las variedades se clasifican en Papaya  Hawaiana y Papaya Mexicana, las mismas se diferencian por su peso y tamaño.

Además, se han desarrollado otras variedades de papaya como: Solo, Rissimee, Betty, Fairchild, Puna, Graham, Hortusgred y Bluestem.

Para que crezca adecuadamente necesita de un clima tropical o subtropical, resiste los climas muy cálidos subhúmedos.

No es muy exigente con el suelo, siempre y cuando sean blandos, drenen y con pH de 5,5 a 6.

Se adapta a temperaturas de 20ºC a 25ºC aunque la las temperaturas elevadas atentan contra el crecimiento adecuado de la planta, provoca que las flores se caigan y la producción se reduzca.

En otro sentido, la papaya no aporta muchas calorías al organismo, siendo solamente 40 cal por cada 100 g consumidos.

Otro dato es que existe un día internacional destinado para celebrar los aportes de esta deliciosa fruta, el mismo es el 8 de septiembre de cada año.

Árbol de papaya

arbol de papaya
arbol de papaya

El árbol de papaya está bien cargado de hojas, o sea, tiene un gran follaje de hojas cuyos pecíolos son muy alargados (de 25 a 100 cm), con un grosor hasta de 1,5 cm y un color que combina verde, amarillo y violeta.

Como toda fruta, la papaya tiene un proceso de maduración. Cuando aún no está apta para el consumo, su cáscara es verde y deja un sabor amargo en la boca.

Al madurar se va percibiendo cómo el color de la cáscara cambia a un amarillo tenue, el sabor es dulce y la carne es anaranjada.

El tronco es gris y llega a medir hasta 2,5 metros de altura. Si no se daña no desarrolla ramificaciones. Es recto, cilíndrico y hueco. Tiene un diámetro aproximado de 10 a 30 centímetros.

Las hojas de papaya son alternas, su tamaño varía de 25 a 75 cm de diámetro y la superficie es lisa y brillante.

La base tiene alrededor de 7 u 11 prominencias que se superponen entre sí y la cúspide es aguda. Se desarrollan y caen con frecuencia.

El haz puede variar de color, algunos son verde oscuro y otros tienen una tonalidad difusa entre verde y amarillo, pero en ambos casos son brillantes.

Los bordes son significativamente aplanados y de color blanco amarillento. El revés tiene una pigmentación  verde amarilla ligera con venas notorias y salientes.

Mientras que sus flore se clasifican en tres grupos, femeninas, masculinas y hermafroditas.

Las flores femeninas se identifican porque los frutos producidos son grandes y tienen forma de globo.

Además poseen un cáliz coronado por 5 puntas pronunciadas que encima tiene el ovario cubierto por 5 sépalos de color amarrillo claro o con una pincelada de violeta en las puntas cuando todavía están muy nuevos.

También tienen 5 estigmas amarillos con forma de abanico.

En el caso de las flores masculinas la producción del fruto no existe y excepcionalmente cuando ocurre no tienen la calidad requerida.

Su crecimiento sucede en péndulos alargados de casi 1 metro de longitud y en sus extremidades aparecen 15 o 20 florecillas ubicadas en racimos.

Un tubo largo constituido por pétalos soldados con 10 estambres divididos en grupos de 5 en su interior son los que forman la flor masculina.

Además tiene un pistilo insignificante y primitivo  y a diferencia de las femeninas, no cuenta con estigmas.

Por otro lado, el término hermafrodita significa la existencia de dos sexos al unísono. El árbol de papaya que asume esta característica produce tres flores diferentes nombradas: pentandria, elongata y la intermedia o irregular.

La flor pentandria se parece a la femenina, pero se diferencian porque cuando se separan los pétalos tiene 5 estambres y el ovario es redondeado.

La flor elongata al igual que su ovario es alargada y cilíndrica. Tiene 10 estambres organizados en 2 segmentos. Produce frutos largos.

La flor intermedia o irregular hace fe de su nombre por ser tanto ella como sus frutos deformes.

Semillas de papaya

semillas de papaya
semillas de papaya

La papaya tiene docenas de semillas, las cuales tienen una coloración negruzca y una textura pegajosa y brillante. Son ovaladas y están contenidas en un arilo transparente y subácido.

A diferencia de las semillas de manzana, las de papaya no son tóxicas por lo que se pueden consumir, pero, ¿de cuántas formas se pueden comer?

Las semillas de papaya sirven como suplemento nutritivo  y pueden ingerirse enteras paulatinamente para no provocar daños estomacales y en las papilas gustativas o incluso que las aborrezcas con rapidez.

Si deseas empezar a consumirlas como suplemento se recomienda escoger las semillas del fruto pequeño, pues las mismas son dulces mientras que las de los frutos más grandes amargan el paladar. De todas formas, lo importante es que estés a gusto cuando las comas.

En la primera semana sólo mastica de 2 a 3 semillas y a partir de la segunda ve aumentando poco a poco la cantidad hasta lograr consumir una cucharadita llena diariamente.

Si las comes acompañadas de otros alimentos con alto contenido proteico mejorarás tu proceso digestivo.

También puedes combinarlas con miel para suavizar su sabor amargo y para combatir los parásitos que estén afectando tu organismo. En este caso debes masticar muy bien las semillas antes de ingerirlas.

Por otra parte, las semillas de papaya pueden molerse y emplearse como un sustituto de la pimienta negra, pues tienen un sabor similar.

Con este fin, debes lavar y secar las semillas, triturarlas con un mortero y luego echar al molinillo.

Se puede espolvorear a las comidas, por ejemplo: la carne de pollo, cerdo o res, empleando la misma proporción que si fuera realmente pimienta negra.

Sólo cambiará el sabor si se excede en las cantidades que se utilizan. Además de sazonar las carnes, ayuda en su cocción y a alcanzar una mejor digestión.

Las semillas de papaya también sirven como aliño para las ensaladas. Se bate junto con otros ingredientes como el cilantro, el ajo, el aceite de oliva, sal, vinagre de manzana, jugo de lima, jengibre y papaya hasta elaborar una vinagreta.

Por otra parte, para conservarlas necesitan estar en un recipiente cerrado herméticamente y colocarlas en el refrigerador o congelador, en este último no pierde su valor nutricional hasta pasado un año.

En cuanto al fruto, el tamaño es proporcionalmente inverso a los años de vida de la planta, es decir, entre más viejo es el árbol más pequeño es el fruto que produce.

Raras veces llegan a pesar hasta 9 kg, lo regular es que pesen entre 500 y 600 gramos sobre todo si el cultivo es de plantas enanas.

Miden de 10 cm a 25 cm de largo y de diámetro de 7 a 15 cm o incluso un poco más.

Es una baya ovalada, grande y alargada, cuya piel tiene una textura suave y varía de color, puede ser verde, amarilla, anaranjada o rosada.

La carne es abundante y jugosa de color anaranjado o rojizo cuando madura. También contiene varias semillas adheridas a sus paredes.

Beneficios y propiedades de las semillas de papaya

semilla de papaya propiedades

Las semillas de papaya al igual que el fruto son beneficiosas para una correcta digestión debido a la enzima alcaloide antihelmíntico, pues combaten a las bacterias (estafilococo, salmonella) y parásitos que se alojan en el intestino.

Previene la aparición de tumores malignos e infecciones por su contenido de flavonoides, fenólicos y antioxidantes.

Su contenido de ácido oleico y ácido palmítico también contribuye en la prevención del cáncer.

Permite la eliminación de toxinas, sobre todo en el hígado, por tanto es aconsejable que las personas con hígado graso las incluyan en sus dietas.

Alivia los síntomas causados por la cirrosis hepática cuando se consume durante un mes 2 veces al día una cucharada del polvo de 5 semillas mezclada con limón.

También protege a los riñones del ataque de las toxinas y bacterias.

La papaína y quimopapaína son propiedades de las semillas de papaya que fungen como antiinflamatorias, por tanto, su consumo es útil para tratar el asma, la artritis, la gota, etc.

La carpaína que contiene posibilita un balance adecuado de la presión arterial, o sea, entre la presión diastólica y sistólica.

Ayuda en el tratamiento y prevención de enfermedades de los huesos como la osteoporosis por poseer calcio.

Contiene leucina y glicina, ambos son aminoácidos que evitan un envejecimiento prematuro, por tanto las semillas de papaya protegen la piel.

Además son diuréticas porque al acelerar el proceso digestivo provocan una mayor pérdida de peso. Con este fin se pueden consumir 20 semillas frescas adentro de un vaso de jugo de toronja.

¿Cómo comer papaya?

trozos de papaya

El aspecto externo de la fruta bomba es lo primero que debes analizar antes de consumirla.

La papaya tiene que tener un color uniforme, puede ser como se ha mencionado con anterioridad: amarillo o anaranjado.

La textura cuando la tocas tiene que estar en un estado intermedio entre dura y blanda. Además puedes olerla para sentir cierto dulzor.

Si se cumplen estas características significa que la papaya está madura, lista para comerse.

Una vez que hayas seleccionado la pieza correcta, puedes conservarla en la nevera.

Te la puedes comer natural y para ello tienes que:

  1.  cortarla a la mitad a todo lo largo,
  2. luego usa una cuchara sopera para sacarle las semillas de su interior,
  3. después enjuaga las mitades con abundante agua para eliminar los restos que puedan quedar,
  4. por último puedes cortarla según tu preferencia en cuadrito o despegando la masa de la cáscara.

Se puede consumir cruda, pero también se emplea en varias elaboraciones gastronómicas, como jugos, ensaladas, postres, jaleas, al horno, en quesadillas, conservas, salsas e incluso como verdura cuando está inmadura.

¿Cuáles son las propiedades de la papaya?

Entre las propiedades de la papaya tenemos su gran porcentaje de Vitaminas A, B1, B6, B9, C, E

Igualmente contiene flavonoides como luteína, zeaxantina, criptoxantina y betacaroteno y la enzima papaína.

También posee alta cantidad de aminoácidos, por ejemplo, ácido aspártico, leucina, ácido glutámico, lisina, alanina, metionina, arginina, prolina, cistina, serina, felinananina, tirosina, glicina, treonina, hidroxiprolina, triptófano, histidina, valina e isoleucina.

¿Cuál es el valor nutricional de la papaya?

Esta fruta contiene además fructuosa y minerales como el potasio, calcio, fósforo, hierro, magnesio, azufre, sodio y silicio.

Tiene 2, 3 gramos de fibra por cada 100 gramos de papaya que se coman.

Beneficios de la papaya

papaya beneficios

La papaya contiene vitamina C la cual ataca a los radicales libres responsables de la degeneración celular que agiliza el envejecimiento. Además combate las infecciones en el organismo.

Una porción de papaya excede el 100% de vitamina C que necesita el organismo todos los días.

La luteína, zeaxantina, y criptoxantina son flavonoides que también atacan a los radicales libres.

Los betacarotenos también son flavonoides pero se encargan de combatir el cáncer pulmonar y en la boca.

La vitamina A es otro de los aportes de la papaya, la misma es excelente para cuidar de la piel y la agudeza visual, pero sobre todo lucha contra la degeneración macular.

Tiene menor porcentaje que la vitamina C en el consumo diario, aportando sólo un 31% por porción de la fruta.

Por otra parte, para el organismo es imprescindible la existencia de vitaminas como la B1 (tiamina), B9 (folato o en su forma sintética: ácido fólico), B6 (piridoxina) y riboflavina, sin embargo no las produce.

En el caso de la vitamina B9, es importante porque contribuye a la formación de los glóbulos rojos y es favorable para el desarrollo y funcionamiento de las células.

Además se recomienda en la etapa prenatal como un método para prevenir malformaciones congénitas en el feto.

Por el motivo antes expuesto es que se recomienda el consumo de alimentos que contengan  vitaminas del complejo B para favorecer el metabolismo, como es el caso de la papaya.

La fruta de los ángeles también contiene potasio y fibra, dichos componentes regulan la presión sanguínea y el ritmo del corazón.

También posee varias enzimas, pero la que más se destaca es la papaína. Dicha enzima proteolítica cumple disímiles funciones, entre las que se encuentran:

Antiinflamatorio estomacal y de otras partes del cuerpo que hayan estado sometidas a una cirugía e incluye la reducción de la fiebre.

Además son benéficas en el tratamiento de úlceras y calma los síntomas provocados por el síndrome de los intestinos irritados.

También al permitir una digestión más rápida de las proteínas, reduce la incidencia negativa del reflujo ácido.

De igual forma, la papaína es un ingrediente que se emplea para producir cosméticos y cerveza; y en la industria alimenticia.

No es en vano uno de los productos altamente producidos a nivel mundial, llegando a más de 1000 toneladas cada año.

Se agrega a estos beneficios, la colaboración de la papaína en la cicatrización y en el tratamiento de las dispepsias hiposecretoras. 

La papaya consumida de forma natural también sirve como remedio al alcance de todos en la casa porque ayuda en el tratamiento de la aterosclerosis, enfermedades cardíacas y la artritis reumatoide.

También es aliada para mantener al sistema digestivo y al sistema inmunológico funcionando correctamente.

Por otro lado se recomienda no comer desmesuradamente la papaya por sus cantidades elevadas de fructuosa.

Cultivo de papaya

papaya cultivo

Para sembrar papaya debes tener en cuenta que las plantas necesitan bastante espacio entre cada una (alrededor de 3 m).

La profundidad del hueco es de 80 x 50 (largo x ancho) y debe quedar un esqueje al mismo nivel del suelo para evitar que se pudra.

Cultiva el árbol de papaya en una zona donde al menos la pluviométrica media sea de 1800 mm anuales.

El área de siembra también necesita ser cálida y húmeda, ambas son condiciones para que la fruta crezca correctamente. Ten en cuenta que no resistiría las heladas ni las noches frías.

No te debes preocupar por el viento porque las características del árbol lo protegen de quebrarse con facilidad.

Se recomienda la autopolinización o polinización cruzada entre las plantas hermafroditas y las femeninas o entre 2 plantas hermafroditas bien formadas.

El procedimiento anterior es necesario para que no aparezcan las plantas masculinas improductivas y causantes de pérdida económica.

La papaya se propaga por dos vías, por la vegetativa y por semillas.

En la primera se emplean los esquejes de 25 a 30 cm que posteriormente se someten a curación con agua de alta temperatura (50 grados centígrados).

Luego se planta en macetas protegidas de la luz solar y con suficiente humedad hasta que aparezcan las raíces.

La desventaja de este método es el tiempo extenso que requiere para obtener la planta madre (supera los 3 años).

La propagación por semillas se realiza en contacto directo con el área de cultivo o por semilleros.

Este método es el más aconsejable por producir menos gastos económicos y ser más fácil de usar.

Además se tienen que utilizar macetas de turba y plástico negro con una profundidad de 15 cm y un diámetro de 10 centímetros.

La tierra donde plantes el semillero necesita humedad y una vez que la planta alcance 10 o 15 cm de altura tienes que trasplantarla al terreno que tenías previamente definido para el cultivo.

El resultado de la producción dependerá del sexo de las plantas (hermafrodita, masculino o femenino).

Preparación del suelo

El suelo tiene que drenar, ser ligero, profundo y fértil. Es importante que tengas en cuenta esto porque de lo contrario podrías causar que las raíces se pudran.

El pH que necesita es de 5,5 a 6.

¿Como regar las plantas de fruta bomba?

El suelo tiene que estar húmedo constantemente y por este motivo se pueden utilizar diferentes métodos de riego, entre los que se citan: aspersión, micro aspersión, goteo y por gravedad.

La cantidad de veces que debe regarse el cultivo varía según la opinión de cada especialista y método empleado, por ejemplo, algunos plantean que la planta se riega cada 15 días con poco agua y otros refieren que por gravedad se realiza dos días cada semana.

La plantación debe recibir al menos 2000 m3 de agua anual por hectárea. Además se recomienda un riego localizado para controlar el uso excesivo de agua.

Por otra parte, aunque el papayo resista la sequía, esta no es beneficiosa para la producción.

¿Cómo es la Fertilización para el papayo?

Al iniciar el cultivo es necesario que se suministre en el terreno de 400 a 500 gramos de sulfato de potasa y superfosfato de cal por pie.

Se incluye en el riego 700 gramos de sulfato amónico por pie durante los primeros seis meses de cultivado el árbol, lo cual equivale a 0,1 Kg de fertilizante para cada papayo.

Superados los 6 meses se incrementa el suministro de sulfato amónico a 1000 gramos por año, o sea, cada papayo recibe 0,2 Kg de fertilizante.

Cosecha o recolección de la papaya

papaya cosecha
papaya cosecha

La recolección dependerá de la variedad de papaya, aunque por lo general esta ocurre de 7 a 10 meses o incluso un año luego de haberse trasplantado.

Para mejorar la fructificación de la papaya se recomienda el aclareo de los frutos y flores que estén maltratados.

De los 50 frutos que produce el árbol anualmente, 20 se cosechan justo al madurar y los 30 restantes se cosechan estando verdes.

A partir de los 4 o 5 días después de la recolección se puede vislumbrar el proceso de maduración total al cambiar de color verde a amarillo y ser blando al tacto. En el caso de la variedad Betty el cambio de color no se aprecia.

Al ser un fruto blando es susceptible a golpearse, por lo que se recomienda para su transportación envolver cada uno de forma independiente y protegerlo por todos los lados con almohadas o espuma.

También se aconseja recolectar con las manos pero de no ser posible se obtienen por medio de instrumentos como tijeras y cuchillos que corten muy bien.

Otro de las vías para recolectar el fruto son bolsas recogedoras especializadas o escaleras, apóyate también de un compañero para que te ayude a organizar las papayas.

Ten en cuenta que el fruto se corta a partir de la mitad del péndulo y los mejores horarios para hacerlo es temprano en la mañana que no exceda de las 11 o después de las 4 de la tarde.

Por otra parte, la papaya se debe mantener a una temperatura de 10 a 12 o C por poco tiempo y no exponerse al sol, el viento o la lluvia.

Cuidados de la planta de papaya de plagas y enfermedades

No se recomienda el uso de herbicidas porque puede dañar de forma irrevocable el tronco.

Arranca las malas hierbas que estén rodeando la planta manualmente o emplea un cultivador para no dañar el sistema radicular. También puedes usar láminas de polietileno negro en la superficie.

El árbol de papaya puede verse atacado por varias plagas y enfermedades, las cuales son:

Ceratitis capitata: su nombre vulgar es Mosca del Mediterráneo o Mosca de la fruta. A pesar de que su origen es africano, debido al incremento de la comercialización mundial de las frutas se ha extendido a otros países templados, tropicales y subtropicales.

Este insecto en su estado larvario se come la pulpa de la fruta provocando su pudrición y caída del árbol.

En su adultez se puede identificar porque tiene un matiz de colores muy llamativos amarillo, negro, blanco y gris.

Son de estatura diminuta (4 a 5 mm) a diferencia de sus ojos que son muy grandes y verdes. Además, su tórax tiene bastantes pelos extendidos a lo largo.

Lo más peligroso de esta plaga es que puede multiplicarse con rapidez debido a que la caída del fruto al suelo posibilita que se reinicie su ciclo biológico (pupa, larva, huevo, adulto).

Myzus persicae: comúnmente se conoce como pulgón verde del melocotonero, piojo del melocotonero o pulgón del melocotonero.

Se propaga a una distancia larga debido a la acción humana o por la acción del viento. Ataca a la planta casi en su totalidad, dígase sus hojas, flore y frutos.

En su ciclo adulto las hembras aladas son ovoides con un color amarillo o amarillo verdoso y muy raras veces pueden ser rosadas, tienen antenas largas que van desde muy claras hasta un poco más oscuras en el ápice. No exceden los 2,5 mm de longitud.

Este insecto segrega melaza, la cual es una sustancia que disminuye la superficie fotosintética de las hojas, o sea, provoca su deformación y desnutrición.

Además, transmite el virus del mosaico causante de manchas en las hojas y enanismo de la planta, el virus del mosaico del pepino y el virus Y de la patata.

Oruga del lepidóptero Erinnyis spp: ataca a las hojas, comiéndoselas paulatinamente. El empleo de los polvos carbavil o sevin las mantienen alejadas.

Podredumbre de la raíz: es una enfermedad causada por el hongo Pythium aphanidermatum. Ataca a la planta en su totalidad, pero especialmente a las semillas y las germinaciones más recientes.

Lamentablemente provoca daños en cualquier etapa de crecimiento del papayo, o bien obstaculizan la germinación o la producción es defectuosa.

El tallo adquiere un color marrón y es acuoso en la base que puede ir en aumento hasta lograr su descomposición. Las hojas se marchitas y se desprenden.

Antracnosis: es un ejemplo de por qué es necesario realizar el aclareo durante el cultivo, pues esta enfermedad causada por los hongos Colletotrichum gloeosporioides y C. acutatum, inicia atacando a las hojas viejas y luego se va esparciendo a las restantes hojas, flores y frutos.

Si se supera la temperatura límite que acepta el papayo puede conducir a la aparición de este patógeno indeseado. Se identifica por la coloración café en forma de manchas en las hojas más viejas.

Una vez que se detecte su presencia se puede eliminar empleando aceite de neem con bicarbonato; y fungicida de leche.

Homalopalpia dalera: este insecto de forma vulgar se conoce como taladrador del cogollo porque va dañando a la planta desde el interior del tronco hasta dejarlo hueco. Esto provoca la posterior caída del papayo por no resistir el peso.

Es un gusano cuyo color entremezcla gris y verde hasta el momento sólo ataca a la fruta bomba.

En su ciclo adulto son pequeñas mariposas, pero hay que estar más atentos cuando son larvas porque causan más problemas.

Se localizan en las partes de las plantas donde no incida mucho el sol, por ejemplo, debajo de los frutos o en los botones de las flores. 

La planta también es invadida por la Podredumbre del pedúnculo, la Mosca blanca y el Peregrinus maidis Ashmead (común: salta hojas, virus del maíz o chicharritas).

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