
Las trufas, son un tipo de hongo que pertenece al Reino Fungi y a la familia de las Tuberáceas.
Su principal cultivo se encuentra en los bosques del sur de Asia, Italia, Francia, algunas zonas de África y en España, esta última es a nivel mundial la principal productora.
Los antiguos egipcios, romanos y griegos, consumían las trufas por sus altos valores nutricionales, también era muy peculiar su uso por sus características medicinales.
¿Sabías que? los griegos y los romanos lo consideraron como un alimento afrodisíaco. Cicerón las llamó Hijas de los Dioses o Milagro de la Naturaleza.
Habitan bajo tierra y crecen cerca de las raíces de los árboles como el roble o avellano.
Rastrearla es un tanto difícil, por eso se entrenan perros para encontrarlas.
Su aspecto es similar al de una papa, son redondeadas con irregularidades. Externamente son oscura, y su interior puede varía según el tipo, entre blanco o grisáceo.
Según el clima, hábitat, el árbol del cual absorbió las sustancias y nutrientes, así como la cantidad de lluvia que recibió en su etapa de desarrollo, el sabor y aroma varían.
Propiedades de las trufas

Entre los principales valores nutricionales de este tubérculo, podemos destacar que:
Sus valores nutricionales son similares al de las setas. Por cada 100 gramos de trufas nos aporta 31% de calorías, un total de 0,5gr de grasas, 13gr de hidrato de carbono, 9gr de proteínas, un 90% de agua, 77 mg de sodio y 28 mg de magnesio.
Aporta también, grandes cantidades de minerales dentro de los cuales destacan: potasio, fósforo, yodo, selenio, hierro, calcio, y azufre.
Además de vitaminas de tipo C y de tipo B1, B3 y B9, así como fibras y proteínas vegetales.
¿Quieres conocer, los tipos de trufas que existen?, si tu respuesta es sí, continúa con nosotros.
Tipos de trufas

Te contaremos acerca de los principales tipos de trufas que existen en el mundo y que por sus propiedades y beneficios son los más comercializados y consumidos.
Comenzamos con la Trufa Blanca, su nombre científico es Tuber Magnatum. Es también reconocida como Trufa de Piamonte, Trufa de Alba o Diamante Blanco. Se desarrolla de manera silvestre, principalmente en Italia y se cosecha entre los meses de septiembre (finales) a noviembre.
Su sabor es picante, y no es un alimento que necesite cocinarse, porque su uso en la cocina es de forma rallada sobre los platos principales, esto garantiza un intenso aroma y sabor más delicioso.
Trufa de cebo Blanco: No la debes confundir con la Trufa Blanca. Su aroma es intenso pero atractivo, con similitud al del ajo. Se desarrolla en Romagna, Marche y Toscana (Italia central).
Trufa Negra o Trufa de Perigod, se identifica científicamente como Tuber melanosporum. En la actualidad es uno de los alimentos más demandados en la cocina. A diferencia de la trufa blanca, admite cocción. En un principio crecía de forma silvestre, lo que ha cambiado en los últimos años. Se recolecta principalmente en invierno.
Trufa Negra de Verano (Tuber Aestivum).El sabor es más dulce y menos intenso que el caso anterior. La temporada de cosecha es desde el mes de mayo hasta agosto.
En el mercado, comparado con el resto de los tipos, es más económica, por eso que su principal uso es la conservación.
Trufa Brumale (Tuber Brumale): Trufa borde o Trufa machenca, su aroma es intenso. Comparada con la trufa negra su tamaño es más pequeño, además de una calidad más baja. Su diferencia está en sus venas. Se cultiva principalmente en lugares húmedos y se recolecta también en invierno.
Tuber Indicum (Tuber Indicum): de origen chino. Su calidad y valor en el mercado es inferior al del resto de las trufas anteriores. No tiene aroma ni sabor. Su principal uso es en la decoración de platos. Te la puedes encontrar en el mercado fresca o en conserva.
Trufa negra lisa: Es el tipo menos conocido y comercializado. Su aspecto, es similar al hocico de un perro, pero con verrugas, puede alcanzar el tamaño de un huevo.
Trufa Moscada: Es de los tipos menos conocidos, pero de igual valor nutricional que cualquier otra seta. Su piel es fina, su aroma es fuertes y su sabor es más ácido que las demás.
Beneficios de las trufas

Las principales bondades de las trufas son:
Las trufas son beneficiosas para nuestra piel. Esto se debe a sus altos valores en antioxidantes.
Por ejemplo, te podemos contar que por su efecto blanqueador, ayuda a disminuir las manchas provocadas por el sol en nuestra piel.
Antioxidante: Actúa en la producción de colágeno, por lo tanto, ayuda a mantener la piel elástica y combatir el envejecimiento.
Estimula el sistema circulatorio: Uno de sus principales beneficios es que ayuda a la prevención de enfermedades cardiovasculares, disminuye los niveles de glucosa en sangre y colesterol.
Si estas interesado/a en adelgazar, no dudes en ingerir este alimento. Es indicado para dietas, porque contiene en su composición pocas calorías y poca grasa.
En cuanto a los minerales que aporta, el potasio regula el ritmo cardíaco, por su parte el calcio ayuda al fortalecimiento de los huesos y los dientes, mientras que el fosforo se encarga de actuar en la producción de energía.
Contraindicaciones de las trufas

Todos los alimentos tienen nutrientes muy beneficiosos, pero ingerirlos en altas cantidades, pueden provocar daños mayores.
Aquí te dejo los principales riesgos que corres, sino no consumes las trufas correctamente.
- Aumentan la cantidad de ácido úrico, por lo tanto, si eres una persona que padece de la gota, no la comas.
- Su consumo excesivo puede favorecer la aparición de cálculos renales.
- Ingerir grandes cantidades puede afectar el hígado y el estómago.
- Si estas embarazadas, evita el consumo de las trufas, esto es debido a que ellas por su contacto con el suelo, adquieren el toxoplasma microorganismo que trastorna el desarrollo del feto.
Pero no te desanimes mamá, con una simple cocción, (si el tipo de trufas lo requiere), ya eliminas el riesgo a tu bebé.
¿Cómo consumir las trufas?

Para consumir este exquisito alimento, te dejamos las principales formas de usarla en la cocina.
Por su intenso aroma y sabor, solo se usa en pequeñas cantidades. Su versatilidad varía:
- Como condimento de distintos platos.
- Frescas.
- Congeladas, si las destinamos a conservar ara futuros platos o momentos.
- Rallada o picada.
- Como decoración.
- Para añadirle sabor a las salsas o aromatizar pastas.
- De relleno.
- Carnes o licores.
Como vez, su uso en muy fácil de combinar en nuestra cocina. ¡Anímate y prepara un sabroso plato con trufas!
Cultivo de las trufas

Cultivar las trufas en nuestro jardín requiere de mucha atención y cuidado por parte de nosotros. Si te interesa, realiza los pasos que te indicamos a continuación.
Necesitas cuatro elementos, el clima exacto (verano o invierno), un terreno espacioso, un árbol y mucha paciencia.
El primer paso, es colocar el hongo en las raíces del árbol. Asegúrate de que el suelo esté libre de piedras o malas hiervas.
Paso dos. Riego.
Si siembras en verano, riega todos los días, pero si es en invierno, hazlo cada dos días. Esto continúa variando según la estación del año en que la siembres.
Paso tres.
Mide el pH del suelo de tu jardín, y nunca dejes que este por debajo de 8, si fuera el caso, usa cal para aumentarlo.
Paso cuatro. Cuidados.
El cultivo de las trufas demora, pero ten paciencia y fertilízalo con turba picada.
Siempre elimina cualquier planta que se esté desarrollando cerca de tu cosecha.
A los tres años aproximadamente, resulta necesario cavar un hueco alrededor del árbol y rellenarlo con grava para garantizar un correcto drenaje. ¡Pero se extremadamente cuidadoso, porque puedes dañar las raíces!
Paso cinco. Recolección de la cosecha.
Esto varía según el tipo de hongo que sembraste, pero siempre espera a que estén totalmente maduros.